lunes, abril 18, 2005

Un buen día

Buenos días a todos/todas:

El lunes es un día que puede ser tomado desde muy diferentes perspectivas, en función de las expectativas y motivaciones. Pero todo es controlable, hasta cierto punto... Suena el despertador. ¿Apagarlo y dormir 5 minutos más? Bueno, puede ayudar a ir despertándose poco a poco, en vez de saltar de la cama medio zombie al baño. Es importante que al segundo pipiripi! decidas ponerte en pie porque sino vas a perder un tiempo precioso entre alucinaciones hipnopómpicas y sensación de malestar + pereza (..."es lunes... ooooh!"). Así, ya bajo el agua caliente de la ducha es el momento de hacer repaso mental de la agenda y puesta al día: ¡Bip! Comienzo de semana. ¿Qué vamos aprender, descubrir, encontrar hoy? ¿Qué nos va a sorprender esta mañana? Un desayuno fuerte, rico y equilibrado es esencial para comenzar bien el día: zumo de naranja, café con tostadas, cereales, galletas, fruta... y pensar que el resto de compañeros van a llegar con cara de zzzzz y un tanto taciturnos o malhumorados, sirve para incrementar nuestros deseos de hacerles frente con una amplia sonrisa y actitud de "¡Qué ganas de lunes! Yeah!" Eso les jode mogollón, jaja...

Una comida rica en colores y sabores, texturas diversas y aportes energénticos elevados (mas no excesivos) nos estimulará a terminar la mañana con alegría y ansia porque llegue el momento de sentarse frente al plato, mejor en compañía, por supuesto. Tras la comida, qué mejor que una siesta reconstituyente, con la sensación de merecerla por nuestro eficaz y eficiente trabajo matutino. Esta siesta no debe sobrepasar el tiempo límite de descanso-levantarsedemalahostiaycondolordecabezaquetecagas, es decir: 20 minutos es suficiente (incluso, 10'). Nos despertaremos de buen humor y con ganas de demostrar al mundo lo relevante que es nuestro trabajo por la tarde: somos casi imprescindibles (es importante el "casi" porque si no, no tendremos oportunidad de disfrutar de vacaciones ni días de asuntos propios o fines de semana). Adelante, pues.

Nuestra amplia sonrisa volverá a deslumbrar al resto de trabajadores porque ellos estarán todavía más cansados que por la mañana porque no han seguido una de las reglas principales del español/a: la hora de la siesta. Nuestro trabajo será impecable si pensamos en mejorar cada día y tenemos en mente el autorrefuerzo por un trabajo bien hecho ("¡eso es, Chus!! ¡Lo has logrado de nuevo, muy bien! ¡Estupendo!"). Además, cuando las cosas se hacen en silencio, para uno, sin alardear, y los resultados son satisfactorios, pronto llegará el feedback positivo de otras personas: compañeros que piden tu ayuda para mejorar su trabajo o jefes que te felicitan o te piden que hagas algo, porque tú lo vales.

Te marchas a casa con la satisfacción del deber cumplido y mañana más. Nos merecemos un descanso. Pero no nos vamos a ir a la cama con los Lunnies. El día tiene 24 horas y hay que exprimirlas. Un poco de ejercicio no nos vendrá mal para desahogar alguna leve frustración y descargar energía negativa, tal vez, acumulada (la dura batalla del currito, no hay que olvidarlo). Corremos, hacemos unas abdominales, un poco de pesas y a la ducha.

Llegas a casa con la epinefrina por las nubes. Una cena imponente te vas a meter en el cuerpo, un verdadero festín para los sentidos... pero lo piensas mejor y dices: "vaya, es un poco tarde... mejor algo más ligero para no tener pesadillas otra vez con que me persigue una barra de salchichón gigante..." Y te haces un sandwich y tomas un yogur muy rico de postre. ¿Pitillo? Pitillo. Es el momento de reflexionar un poco sobre lo que ha supuesto este día: un nuevo día en nuestras vidas, lleno de emociones y diversidad de pensamientos, acciones y sentimientos. Es muy útil y enriquecedor intercambiar opiniones sobre cómo ha ido la jornada (cosa que también puede hacerse durante la comida de mediodía) con el partenaire, para aportarle ideas y sugerencias sobre lo suyo y escuchar activamente lo que él puede señalarnos a nosotros. Anotamos alguna cosa en la agenda para mañana, leemos un rato algo superficial para descansar la cabeza o vemos alguna teleserie de intriga y acción como CSI. Las Vegas. Ya podemos ir a la cama a intercambiar alguna otra cosa con nuestras parejas, para terminar la jornada completa con el suficiente cansancio para dormir a pierna suelta y despertarnos el martes, descansados y como nuevos.

Buen día para todos. ¡Y unos besos!

domingo, abril 10, 2005

Triste fin de semana...

Buenas tardes.

La vida sigue, ¿no? Sin embargo hay ciertas cosas que no acierto a comprender por más que les doy vueltas y quizás sea precisamente por eso... (vueltas y más vueltas que no conducen a ninguna respuesta, pues habrá que dejar de dar vueltas sobre sí misma -la duda en cuestión- como si de una peonza se tratase) Los niños tienen que jugar y aprender. Punto. Los niños son niños y les queda TODO por delante. Los viejos tienen que sobrevivir hasta que su corazón decida dejar de funcionar, gastadito y cansado. Una muerte dulce y serena. Pero los niños tienen que jugar y aprender. Eso es lo que tienen que hacer los niños. En fin.

Por la tarde me vuelvo a Santiago y espero poder terminar de estudiar esas cosillas pendientes un rato, por lo menos. Miedo me da la idea de entrar en un bar a tomar una tapita: Madrid-Barça... ¡terror! Se lo digo por si no se acordaban o desconocían la noticia. No se acerquen a los bares desde las 19h a las 21h.

Y mañana a trabajar duramente. Nos vemos mañana. Disfruten del día y bailen el jive:
www.fotolog.net/protoplasmicgirl

Besotes!

viernes, abril 08, 2005

Los planetas... los satélites

¡Buenas tardes!

Tercer intento de actualización de esto después de varias semanas sin dar señales de vida. Pasaron muchas cosas y para no hacer un resumen fuera de tiempo, pues omito las obviedades que todos conoceis. Muertes y más muertes y una grave enfermedad o convalecencia o ingreso hospitalario de última hora: Ernesto de Hannover en coma profundo tras una pancreatitis que lo obligó a ser hospitalizado hace varios días.

Esta mañana ha sido nuevamente dispersa, lo que es la consecuencia lógica de tener tan variados oficios en un mismo espacio y tiempo. Que si llamaditas por aquí, que si búscame un perfil del cuestionario patatín para no sé qué práctica que he de dar, que si tenemos que reorganizar los grupo de separados del programa, que si llama a menganita para cambiar la cita de la evaluación, etc. etc. etc.

Después tuve que meter una serie de correcciones que me hizo la jefa (por TERCERA vez y sólo en una de ellas…) en las sesiones del programa de separaditos para la dichosa publicación, que a saber cuando saldrá… Tras las correcciones pertinentes, bajé al experimentillo piloto de mi colega el Dr. G. para hacer las pruebecitas de turno que sirvan para corroborar que los estímulos están correctamente planteados y el diseño funciona. El caso es que el experimento era exactamente igual que aquél en el que ya había participado ochenta veces el año pasado, pero con pequeñas variaciones novedosas (¿novedosas?... sobre algo viejo, viejo, viejísimo… Imperceptibles modificaciones para mí, lega en el tema) Ah, los básicos… siempre “enredando” (que diría el jefe de mi hermano J.), pero es que… investigar algo que no tiene una aplicación pragmática que sirva para mejorar la calidad de vida de las personas o beneficiar a la sociedad de algún modo, ¿para qué? ¿Con qué objeto? En fin, cada mochuelo a su olivo y cada oveja a su redil, que diría mi buena y sabia amiga Charinni.

A las 16: 30h. quedé con mi hermano para comprarle el regalo de cumpleaños a mi padre (¡¡¡FE-LI-CI-DA-DES!!!) que ya son 57 tacos, bien llevados… dimos vueltas y más vueltas por la Unitenda y todo es sumamente caro y bastante pijo, lo que no es feo directamente… pero muy caro, sobre todo. Así que nos decidimos por el reproductor de mp3 que tan de moda está. Por 60 euritos, con radio, de 256 Mb en Pcbox, chicos…

Después de enredar yo un rato en el ordenador intentando llegar a alguna conclusión (de concluir) en el capítulo de imagen mental que eterniza la parte teórica de mi tesina. Y yo ayer –y hoy- sin comprender lo infinito, que me produce angustia, tensión y malestar pensar en ello (vean www.fotolog.net/protoplasmicgirl del 07/04/05 para hacerse una idea de mis desvarío)… el capítulo de la imagen mental es infinito, al menos hasta que YO decida plantarle la estocada que lo remate o el descabello si ésta no resulta.

Ya somos adultos. Abandonemos, pues, nuestros temores, angustias y dudas existenciales en la etapa de la adolescencia, que bien están ahí y dediquémonos a trabajar, divertirnos los fines de semana y criticar… que es lo nuestro. ¡Viva el critiqueo con clase, que no chismorreo barato!

A las 20h quedé con mi amigo Alf., que es un chico especial. Me contará que sigue con sus problemas del sueño, que se levanta siempre muy cansado, que sueña demasiado agitadamente todas las noches, que su médico no quiere enviarlo a hacer las pruebas de los laboratorios del sueño porque dice que es consecuencia de su enfermedad (sin embargo, él está convencido de que es efecto de la medicación, con razón…), que le bajarán la medicación dentro de poco, etc. etc. etc.

Y después pronto para casa a cenar algo rapidito y para el conciertazo. Big Boss Man y Niño y Pistola y otro más y súperpinchada en Capitol. Y me acaba de llamar Trivia que viene para acá (mujer de voluntad de hierro… jijijiiji), yujú! Y tengo coche mañana porque las dos vamos para Lugo. Yo a celebrar el cumple de mi padre y ella a darle mimos a su madre.

Pues eso, disfruten y trabajen y critiquen a gusto. Que pasen un buen fin de semana y a ver si me decido a actualizar más frecuentemente.

Besotes!!!

Los Planetas... los Sat´