Fin de semana apretado y bronceado
Buenos mediodías:
Hace sol y atasco en la autovía... Pues eso. Menudo fin de semana más completito. Hubo tiempo para todo, desde la nocturnidad hasta el trabajo, pasando por el campo y la playa, entre otros.
El sábado por la mañana me tocó currar con mis queridos separaditos entrañables. Es un grupo de lo más colorista y heterogéneo éste que nos ha tocado, de todos los niveles socioculturales y mitad custodios y mitad no custodios, una suerte. Nos echamos unas risas estupendas con ellos y, sobre todo, ellas que tienen esa divina capacidad para reirse de sí mismas y de su situación. Cuanto más jodidas, más graciosas, admirable. Después del programa esperé navegando en interné por Democraciachina que terminase su asamblea. Y de la facultad en busca de sol y arena. Nos marchamos, empanada en ristre a Portosín a la playuqui. Comimos entre sol y sombra y después ya sólo sol, mucho sol. Así que a eso de las seis nos escapamos a tomar un helado a Noia, mientras mi acompañante se enfurruñaba un poco porque no le compraba un cómic de los Nuevos Mutantes, todo esto mientras un grupo de niños chillaba "¡¡premio, premio!!" cada vez que rascaban una tarjetita en el quiosco de marras, donde conocimos al quiosquero más lento de la historia de los quiscos, un auténtico sangre de horchata como yo (bueno, él más). Después fuísmos a buscar a A. a Santiago a la train' station. El tren llegó 10 minutos tarde como siempre, por lo que llegamos puntuales a pesar de las rotondas de la entrada a la ciudad que son muy perras... ¿Por qué no ponen un cartelito en la dirección Santiago que ponga bien grande "SANTIAGO", como el que indica Noia o Coruña? ¿Eh? ¿Por qué?
Cenamos en casa con J. y A. Democracia customizó una pizzas de Casa Tarradellas y entre los dos hicimos nuestra súperensalada. De postre helado de limón y/o de stracciatella. Después nos dirigimos al concierto de Nadadora en Capitol. No me convencieron. Estaban bien, eran buenos, pero les faltó espíritu. Había canciones que ganaban muchíiiiisimo cuando llegaban al crescendo, pero en vez de tirar por esa dirección, el rumbo era otro más Irantzu Valencia la chica y Nacho Vegas el chico (buena voz!!, por cierto). Después nos fuímos en busca de diersión a raudales, pero desde que cerraron la Reixa se nos hace difícil buscar un sitio de 1 a 3 para todos los gustos. Fuímos al Bit, aquél que conocimos allá por mi cumpleñaos, esa noche en que www.fotolog.net/nimoi y www.fotolog.net/democraciachina y yo misma (www.fotolog.net/protoplasmicgirl) también conocimos a www.fotolog.net/_iria_ . Lo pasamos bien hasta que emepzaron con la música rallante, igual que en la anterior ocasión. Tras eso, a instancia de J., hortera donde los haya (bueno, yo también...) acudimos a un tal Choiva, garito pijo chungo donde ponían música ochentera española de la detestable, en la onda Hombres G, La Guardia, Duncan Dhu y demás grupos de lo peor (perdón por ofender... jjeje). Bueno, Duncan Dhu es lo mejor de los 3. Luego H&S y lo de siempre, esta vez se pasaron con las performances en la tarima y el dueño me agredió con un micrófono de plástico, aunque creo que fue sin querer... Luego Ambigú y después de que nos abandonara poco a poco todo el mundo, A. y yo, tras una profunda conversación sobre las extrañezas de sus amigas de Vigo, decidimos retirarnos a una hora más prudente de lo que imaginaba.
El domingo: Roland Garrós, Monty Phyton, solete en el campo y terraceo con clarita, patatas fritas y aceitunas. Ummmm. Luego depositamos Nimoi y yo a A. en la estación de tren rumbo a Vigo y nosotros nos tomamos otra en el Patio, donde volvieron al mundo de las tapas y nos pusieron callos. Después para casita sin Tokio Eyes, aunque esta semana caerá, seguro.
Hoy vengo con mucha energía, a pesar de que la orquesta puñetera de no sé qué fiestas quería que no durmiese a gusto. Menudo calor pasé, por cierto, esta noche. Me voy a comer.
Besotes
